LA PINTURA MURAL, HISTORIAS EN UN MURO: EL MAPPING DE SANT CLIMENT DE TAÜLL

La iconografía es la ciencia que estudia el origen y formación de las imágenes, su relación con lo alegórico y lo simbólico. Eso y mucho más es lo que E. Panofsky desarrolló en el campo de la ciencia de las artes, la iconografía, la rama que trabaja sobre la interpretación del significado de las obras artísticas.

Si el arte es expresión e interpreta imágenes de una realidad y del imaginario de la sociedad y del artista, entonces está claro que la obra artística cumple también una función social y es crear significado y/o ofrecer al receptor una versión  determinada de una realidad. Y el arte mural en su más amplio significado, sobre todo por el uso de éste en espacios públicos, es una de sus mayores expresiones:

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Bonampak, yacimiento precolombino en Chiapas, México ©carmemix

Desde los orígenes de la humanidad, el arte rupestre llenó de color, simbología y significado las paredes y techos de abrigos rocosos para interpretar fenómenos naturales y darles un carácter simbólico y sagrado que les sirviera en sus dinámicas, creencias y valores sociales. Y así se ha sucedido a lo largo de toda la historia de la humanidad, la riqueza iconográfica de los murales de piedra del Antiguo Egipto, la pintura mural grecorromana en urbibus como Knossos, Pompeya o Roma, los muros pintados de las iglesias medievales bizantinas, románicas o renacentistas (la gran aportación del Renacimiento o del Barroco ¿qué sería de la pintura mural sin los Giotto, Masaccio, Mantegna, Miguel Ángel, Romano, Carracci & Co.?), la pintura mural prehispánica en yacimientos como el Bonampak maya, el muralismo mexicano de la revolución a principios del s. XX o el más actual arte urbano en las calles de nuestras ciudades. El arte mural es como un gran lienzo de ideas al aire libre y su pintura actúa como medio de transmisión sociocultural y que necesita de la exposición pública para fines de carácter ideológico, ornamental o didáctico de gran significación popular.

Existen muchas técnicas de pintura mural, como la pintura al fresco donde se aplica pigmento directamente en el muro todavía húmedo, pintura al temple cuyos pigmentos se combinaban con alguna sustancia oleaginosa como la yema de huevo o el aceite, la pintura al acrílico cuyos pigmentos se mezclan con resina sintética o el mosaico compuesto por piezas de piedra, vidrio o cerámica.

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Street art en el DF ©StreetArtChilango

Rubens, il Tiepolo o Goya ya desde el s. XVII crearon murales destinados principalmente a edificios civiles, en general se trataban de óleos sobre lienzo, que después se fijaban sobre los muros o sobre los techos. Ya en el s. XX se volvió a recuperar la pintura mural gracias principalmente al muralismo, movimiento artístico de carácter indigenista, que surge tras la Revolución Mexicana de 1910 y que fue declarado el arte oficial de la Revolución de acuerdo con un programa destinado a socializar el arte, que propuso la producción de obras monumentales para el pueblo en las que retratar la realidad mexicana, su pasado precolombino, las luchas sociales y otros aspectos de su historia. El muralismo mexicano fue la primera vanguardia no europea y  uno de los fenómenos más decisivos del arte contemporáneo cuyos artistas más destacados fueron los muralistas expresionistas Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Maravillas como La epopeya del pueblo mexicano, KatharsisEntierro de un trabajador en el hueco de la escalera del Colegio Chico son testigos vivos. Su misión como artistas del pueblo fue rendir homenaje al pasado de México, reivindicar el esfuerzo  popular y exaltar las manifestaciones de arte monumental por ser de utilidad pública, convirtiendo al artista en un trabajador del arte al servicio de la sociedad, una nueva función surgida en el arte mural contemporáneo (aquí post sobre Muralismo de hace unos mesos). En la actualidad, el street art, un movimiento urbano internacional que tiene en los espacios públicos su lugar de trabajo, crea arte y manifesta descontento social, utilizando también la pintura mural como instrumento de expresión y aparador ideológico del pensamiento cultural popular contemporáneo.

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Pintura mural exterior en Sant Joan de Boí ©carmemix

La Vall de Boí y la iconografía románica.

Hace unos meses pude participar en una iniciativa de Cafès de Patrimoni para conocer de primera mano un valle pirenaico cuyo entorno natural deslumbra y cuya riqueza patrimonial con sus nueve iglesias románicas declaradas patrimonio mundial te transportan a uno de los rincones más singulares y mágicos del arte románico internacional, la Vall de Boí.

Las iglesias románicas solían estar pintadas por dentro y también por fuera, aunque debido a las inclemencias metereológicas y a otras circunstancias se ha perdido la mayoría de este rastro pictórico, y nos ha llevado al imaginario erróneo de creer que la piedra fue su principal característica exterior. Las iglesias de Sant Climent y Santa Maria de Taüll, Sant Joan de Boí, Santa Eulàlia d’Erill la Vall, Sant Feliu de Barruera, la Nativitat de Durro, Santa Maria de Cardet, la Assumpció de Coll y la ermita de Sant Quiric de Durro de este valle de montaña, poseían interesantes vestigios de pintura mural que a principios del s. XX y con la expedición científica de Puig i Cadafalch, fueron arrancados de sus espacios naturales para ser conservados y protegidos del expolio y del tráfico de obras de arte que se estilaba en ese periodo para ser trasladadas en su mayoría al Museu Nacional d’Art de Catalunya. Actualmente los conjuntos monumentales de Santa María de Taüll, de Sant Joan o el famoso Pantocrátor de Sant Climent de Taüll se pueden contemplar casi en su totalidad en sus salas de arte románico. Y lo que actualmente se puede ver en las iglesias originales son reproducciones de los conjuntos pictóricos originales. (que de gran calidad ayudan a hacerse una idea de lo que fueron en su ubicación natural).

Si la comunidad tenía capacidad económica, se solían contratar talleres para crear completos programas iconográficos, como fue en el caso de Boí, gracias a las riquezas de los señores de Erill, que durante la reconquista fueron reconocidos con tierras y riquezas, y que gracias a su mecenazgo lograron lo que hoy se puede ver. La función principal de las pinturas murales en el románico era el adoctrinamiento de los fieles ya que la mayoría de la población era analfabeta y con la expresión figurativa y visual en sus interiores, era mucho más fácil que asimilaran esas enseñanzas bíblicas y la iconografía cristiana que se debía para la salvación de sus almas.

La funcion simbólica está presente en todos los períodos históricos en los que se recurrió a la pintura mural y aunque en cada uno de ellos se pretendió ‘enseñar’ con la imagen, el carácter artístico como manifestación sólo se ha tenido presente en períodos más contemporáneos y su función ha ido variando a partir de los objetivos que cada uno de los grupos dominantes pretendía: espiritualidad, protección o simbología mágica se cree para las comunidades prehistóricas, adoctrinamiento, sumisión, superstición, disciplina y gloria durante el medioevo, prestigio y poder en el barroco, enseñanza, orgullo cultural e ideología durante el muralismo, o arte, reivindicación y enpoderamiento social con el street art. Entonces sería lícito pensar que la representación mural es como un espacio físico de apropiación mental del colectivo social, una hoja en blanco que se rellena para realizar una lectura colectiva de algo que se sitúa en el espacio público. Gran responsabilidad.


Making of del videomapping de Sant Climent de Taüll

La tecnología, ¿un nuevo instrumento al servicio de la interpretación patrimonial?

Uno de los momentos estrella de esa cita en el Vall de Boí fue la visita a Sant Climent de Taüll donde contemplamos lo último en tecnología aplicada a la interpretación patrimonial, una solución innovadora para sustituir a la copia del Pantocrátor que había en el interior de la iglesia y dar respuesta a las capas profundas originales de pintura que aparecieron en el momento de la retirada del conjunto (fue mi segunda visita, ya había estado en la presentación del proyecto). La Generalitat de Catalunya junto con el Consorci de la Vall de Boí, el Obispado y la financiación de La Obra social La Caixa y el programa Romànic Obert llegaron a la conclusión que utilizar una tecnología como el videomapping de luz podría ser la solución menos invasiva y más didáctica para explicar la evolución de las pinturas del conjunto monumental, desde el momento de su creación en la edad media, y poder emplazar al visitante a vivir una experiencia inmersiva similar a lo que hubiera sido realizarlo en el s. XII, contemplando, cual parroquiano entrando en el templo, el poder de unas imágenes que cautivan y emocionan.

¿Y se ha conseguido? No pongo en duda el principal objetivo de este experimento que ha sido ofrecer un instrumento interpretativo contemporáneo de este patrimonio pictórico manteniendo el rigor histórico y académico durante su proceso (una recreación que a mi entender comporta también la interpretación de un patrimonio). Tampoco pongo en duda la factura impecable, la precisión y la gracia de la producción tecnológica llevada a cabo por Playmodes-BurzonComenge. Lo que sí pongo en duda quizás es el resultado interpretativo de este proceso, es decir, lo que se ha comunicado al visitante con este proyecto de buena intención. Y ahora me explicaré:

1. La narración. El guión de la historia se nutre de constantes feedbacks que te trasladan adelante y atrás en la cronología histórica (ver video) que producen o podrían producir un cierto despiste en el espectador. Se pasa de ubicar al espectador a sus inicios en el año 1123, a los años 30 con el desmantelamiento de la iglesia y redescubrimiento de las pinturas para volver otra vez a su período original. No se ha logrado una secuencia lógica y de lectura simple al primer visionado, así que se entiende que se pretende que el espectador ya conozca de antemano los detalles de la historia de estas pinturas.
2. Los efectos- recurso. Pequeños focos que emulan las luces de una linterna, figuras de apóstoles que aparecen en cortina de abajo arriba y rompen una determinada dinámica efectista del momento en el que se va descubriendo la totalidad del conjunto, manchas a modo de borrador de efecto inverso, cual tampón de borrar de photoshop, trazos de carbón que recorren las líneas de las figuras, algunos un poco fuera de contexto, porque rompen de manera un poco brusca la armonía del efecto que le precedía y alteran la inmersión temporal trasladándote a efectos visuales de edición excesivamente actuales.
3. La banda sonora. Me consta que se realizó un serio proceso musical buscando las diferentes melodías de los instrumentos más característicos de la época para rituales litúrgicos como las violas de rueda, las fiblas, etc., es decir que toda la tímbrica está presente, así como los coros masculinos que le dan al conjunto sonoro algo de cinematográfico para dar ritmo y fuerza al audiovisual y se recurrió a alguna licencia. Y a pesar de la contemporaneidad de la pieza creo que logra trasladarte a ese imaginario que casi todos llevamos dentro e identificamos como lo medieval, aunque no se pueda considerar una pieza musical medieval.

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Momento cumbre del videomapping Sant Climent de Taüll ©carmemix

El resultado

¿Efectismo, interpretación patrimonial o ambas cosas? Desde que empezaron las proyecciones del videomapping de Sant Climent de Taüll se han logrado incrementar las visitas en un 30% por lo que es bueno para la economía del Valle, así como para su conjunto monumental y natural, también creo que han logrado que los espectadores permanezcan atentos y expectantes durante los 9 minutos de la proyección y que salgan del recinto románico satisfechos de haber asistido a una interpretación de lo que fue el interior de Sant Climent en el s. XII. Además, este trabajo fue reconocido el año pasado con un Premio Laus categoría audiovisuales. Y todo tiene mucho mérito. ¿Y qué se lleva el espectador con él? Creo que indudablemente una imagen espectacular de un rico conjunto pictórico, de gran efectismo y de alto voltaje emocional que ha podido vivenciar con una experiencia bastante immersiva y que seguramente recordará. Si el objetivo del trabajo fue ofrecer un instrumento tecnológico efectista de creación contemporánea que ayudara a hacerse una idea de lo que fue el conjunto de Sant Climent, han acertado de lleno. Pero si lo que de verdad se pretendía era ofrecer un instrumento tecnológico de interpretación patrimonial para el gran público (ya que repito, creo que una recreación es también parte de una interpretación), creo que no lo ha logrado del todo ya que es difícil que el espectador entienda el hilo narrativo de la historia que cambia constantemente de registro temporal, sin una secuencia cronológica lógica, utiliza efectos minimalistas directamente relacionados con momentos históricos determinados, como el redescubrimiento de las pinturas con linternas, difíciles de captar si el visitante no está familiarizado con todo el largo periplo que vivieron esas pinturas. Y no lo está.

¿Falló el guión? Permítanme que lo diga pero creo que sí, es muy difícil que el espectador entienda el proceso de esas pinturas sólo con contemplar el videomapping, necesita estar informado previamente de varios acontecimientos cronológicos para dar sentido a lo que posteriormente le ofrecerán, así que de antemano la realización no ha tenido en cuenta el punto de vista del espectador, novel en esta historia.
(sugeriría Pantocrator.cat un recurso web muy útil para preparar la visita).

¿Falló la comunicación? Sí y no. Fue buena porque logra atraer la atención del visitante y el boca-oreja funciona, sino miren las visitas. Pero también falló porque la comunicación del recurso tecnológico no ha sabido transmitir con corrección las fases por las que pasaron esas pinturas, la historia en un muro, por lo que la divulgación de ese patrimonio se ha resuelto a medias, se entiende el nudo y el desenlace pero no el desarrollo, así que la historia no se ha entendido, o se ha pretendido adrede que cada uno interprete lo que quiera, por lo que me temo que ese tampoco es el objetivo de una divulgación patrimonial historicista.

Hubo rigor histórico en estudiar todo el proceso de las pinturas y en la preproducción del proyecto, hubo creatividad contemporánea y puesta en escena espectacular en la producción, pero no se consiguió el tipo de interpretación patrimonial que me esperaba, una secuencia artística e histórica lógica. Puede que la versión pedagógica del videomapping que se está preparando rellene ese vacío de interpretación que para mí queda irresuelto.

¿Podría ser el videomapping la nueva pintura mural del s. XXI? Y por qué no, la tecnología al servicio del patrimonio, del arte o de la expresión popular, cada uno en su contexto, como espectáculo, como instrumento de divulgación de masas para adoctrinar, educar o denunciar, o simplemente como experiencia artística inmersiva, como Van Gogh Alive en Milano, ¿los nuevos museos? ¡Larga vida a esta tecnología de la que todavía nos aguardan grandes sorpresas!

Recomiendo subir a la Vall de Boí, visitar su entorno natural, su patrimonio cultural y visionar el videomapping, merecen mucho la pena!😉

 

*estas partes están corregidas a partir de lo intercambiado con algunos compañeros. Lo demás lo dejo bajo mi responsabilidad😉

  1. I’ll immediately take hold of your rss as
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    Thanks.

  2. Montse

    Muy completo y trabajado tu artículo, Carmen. Describe las mismas sensaciones que viví al presenciarlo acompañando a un grupo de personas sin formación específica en arte medieval.
    Al terminar la proyección y al captar su desconcierto, sentí la necesidad de explicar el contexto histórico en que se habían pintado las iglesias, la técnica empleada, el porqué de los programas iconográficos y su caída en el olvido hasta su rescate, con explicación de la técnica del arranque y motivos de la realización del mapping. Al finalizar la explicación, no solo la agradecieron mis acompañantes, sino también las otras personas que había en la iglesia.
    Mi conclusión como historiadora del arte es que se ha llevado a cabo un proyecto de gran envergadura pero han olvidado a quién va dirigido. No es suficiente intentar crear sensaciones impactantes.
    Me solidarizo con tu interés por la divulgación del patrimonio y si puede ser didáctica, mejor!!!
    Ah!!! El plafón ciertamente está bien elaborado pero si el grupo es numeroso, no cumple su función.

    • carmemix

      Gracias por tu participación, Montse!
      La verdad que han conseguido que se hable de ello y han apostado por una herramienta estupenda cuya aplicación será cada vez mayor… Yo espero ver interpretaciones de este tipo, más artísticas, del tipo más didáctico, historicista y otras más austeras, las combinaciones son muchas, así que preparémonos, tendremos salsa para rato!😉

  3. En primer lugar gracias a Carme, Santos y Manel por la dedicación tremenda que habéis puesto en el post y en los comentarios.

    Hay un montón de preguntas y debates posibles a partir de lo que decís. Entraré en algunos y en otros no.

    Si es interpretación o difusión, lo dejo para vosotros, soy incapaz de mantener discusiones terminológicas, lo he preguntado a varios médicos y todos me han dicho que no tengo solución. Soy fisiológicamente incapaz de hacerlo.😉

    La pintura mural exterior. Algunas iglesias románicas estaban desnudas y otras pintadas como monas de Pascua, directamente. Pensemos en esas iglesias románicas italianas (que tan poco románicas parecen) atiborradas de mármoles de colores por todos lados. Pues las pintadas eran imitaciones baratas de ellas, no es ninguna novedad lo que digo, es bien sabido. Y nuestro estimado Cristo de Sant Climent… en Ravenna seria de mosaico… En el artículo que cita Carme aparecen un par de fotos de Sant Climent i Sant Joan de Boí. No sé si visteis la maqueta que enseña la iglesia pintada en el exterior. En blanco y rojo. En el exterior del campanario si sabes donde buscar, se ven claramente los restos de rojo. Y es cantón de narices. Y en Santa Maria igual.

    Y vamos al mapping. O no. En realidad el mapping es una de las tres modalidades en que se muestra el ábside cada 30 minutos. La más espectacular. Pero para mi la mas importante es la primera, la que mostramos los restos de pintura que quedan en la iglesia. Desgastados, arrancados… pero vivos, reales y matéricos. Hemos quitado la copia que había en Sant Climent. Y enseñamos las heridas. El cuerpo sin piel. Descarnado. Como si enseñáramos el Liceo quemado. A ver quien se atreve. Y estoy muy orgulloso de formar parte del equipo que lo ha hecho.

    Y la segunda tampoco era fácil. Situar sobre los muros las pinturas originales otra vez. De forma virtual. Y que el espectador no viera una proyección, un artificio, sinó solo unas pinturas. Y creo que se ha conseguido. Ves las pinturas del MNAC en su sitio con normalidad. En el frontis sobre el ábside a la izquierda un soldado con un cuerno (virtual) y a la derecha su pareja perfectamente simétrica (pintura real de la iglesia).

    Y la tercera es el mapping. El mapping tiene una función en la iglesia, pero hay otros canales que cumplen con otras funciones. En la nave central hay un plafón bastante grande donde se explica (aquí si) brevemente la historia de las pinturas, su significación y sus bases artísticas. Un texto en tres idiomas y unas sucintas imágenes.

    Para el mapping buscábamos otra función. Debía permitirnos proyectar una hipótesis de como era todo el presbiterio pintado. Y decidimos darle carácter narrativo para reforzar este hecho. Como narrativo que es, más fácil de identificar como no estrictamente científico, como si que es el segundo estadio, el de las pinturas del MNAC puramente proyectadas.

    Queríamos también conseguir otra cosa. Y esto era empeño personal. Grabar en la mente del visitante cada figura, cada color, cada columna. Las caras, las manos. Individualizar cada fragmento de la pintura, enseñar su estructura y sus detalles. Sólo de esta manera, cuando desaparece, puede el visitante disfrutar de los restos reales. Un círculo apagado sera en su mente todavía la mano de Dios, o el cordero. Verá el ábside desnudo y recordará las pinturas.

    Y además fijar la atención del visitante en puntos claves por su simbología: el libro, el alfa y la omega…

    Y además enseñar de alguna manera el proceso artístico del pintado. Un inciso, en cada iglesia del valle se trata un tema concreto. En este era, evidentemente la pintura, entendida como arte. Como decía. Mostrar el acto de pintar. Escuchar el delineado, ver como se pinta. Ser consciente que hay una mano que crea esta imagen.

    Y queríamos hacer viajar en el tiempo al espectador. Hacer que sintiera la emoción de verse ante una obra descomunal como es esta.

    No queríamos responder preguntas. Queríamos provocarlas.

    Después de muchos guiones previos llegamos al que habéis visto. Se siguen de forma algo libre los pasos de creación de la pintura: el marcado en rojo de la trama, los colores planos, los delineados de las figuras, luego se oculta el conjunto y se enseñan figura a figura, para individualizarlas. Y luego la luz de unas velas imaginarias (me encanta la interpretación de Carme de que son linternas de cuando las descubren) recorren las paredes acabadas de pintar. Siempre sin enseñar todas las cartas. Detalle a detalle. Sumando poco a poco en la memoria del espectador. Hasta la apoteosis final donde se muestra finalmente el ábside en todo su esplendor.

    Y después nos llega el retorno a la realidad. Esa luz que nos muestra que lo que vemos es un artificio y que finalmente nos deja con el ábside real, privado de sus pinturas.

    Si alguien cuando acaba pregunta: ¿pero donde están las pinturas? es que lo hemos hecho bien. Que busque y que pregunte, que aprenderá.

    ¡Un abrazo!

    • Gràcies, Albert, por esta completa respuesta que nos aclara más cuestiones relacionadas con esta herramienta tecnológica y que añade más información al proceso de trabajo que llevásteis a cabo, una parte del cual tuve la suerte de ver en la presentación que realizásteis en el Caixaforum y en donde parte de los creadores se deleitaron explicándonos el origen de su inspiración (hasta incluso ‘divina’😉

      Por otro lado, y añádelo a tu anecdotario, muchos de los que asistimos a aquella proyección tuvimos la impresión que eran linternas, quizás porque inconscientemente pretendíamos encontrar ese momento en que las pinturas fueron recuperadas o porque nuestro imaginario aventurero hubiera querido estar junto a la expedición de Puig i Cadafalch!🙂

      Gràcies un altre cop i fins aviat, abraçada!

  4. Hola Carme, como te has tomado tu tiempecito para redactar el artículo, te regalo alguna puntualización con ánimo de mejorarlo:

    Sobre lo que comenta Manel, yo creo que el error por tu parte es hablar de Interpretación del patrimonio. Ya que tus dudas sobre “Taüll 1123” se centran en la utilización del video mapping como instrumento de transmisión de contenidos, efectivamente no cabe la Interpretación, una disciplina cuyo principal objetivo no es ese. Si me lo permites, te recomiendo que hables de Didáctica o de Divulgación del patrimonio.

    Por otra parte, y llegados a este punto, yo creo que alguno de los ideólogos del proyecto (por ejemplo Albert Sierra) podría iluminarnos. Sin duda sería muy enriquecedor.

    Sobre tu introducción-aproximación a la pintura mural, no comentas nada sobre la gran aportación del Renacimiento o del Barroco ¿Qué sería de la pintura mural sin los Giotto, Masaccio, Mantegna, Miguel Ángel, Romano, Carracci & Co.? ¡Coméntate algo, mujer! Quedaría mucho más redonda.

    Y por último, las iglesias románicas no tenían el exterior policromado en su totalidad, solo en algunas zonas como los accesos (como en la fotografía que ilustra el post). Lo que sí estaban era rebozadas (como los calamares a la romana).

    Un abrazo (o dos).

    • carmemix

      Hola Santos!
      Captada tu apreciación, me oriento hacia divulgación del patrimonio, aunque usé casi siempre ‘interpretación’ en su sentido más literal ‘de interpretar o de personalizar el significado de un contenido’, lo que en un contexto de recinto patrimonial lleva a confusión. Ah, y muy importante, en la presentación y en http://pantocrator.cat/projectes/ se habló de intentar ‘capturar la esencia histórica en su contenido’ además de tratarlo como un elemento tecnológico de recreación histórica… ¿Una recreación no comporta también una interpretación de un patrimonio? (especialmente cuando se realizan a partir de actuaciones de puesta en valor). De ahí nace esa perplejidad que sentí cuando lo vi por primera vez, un objetivo que para mí se ha cumplido a medias aunque el resultado sea espectacular y meritorio.

      Sobre el Renacimiento y los grandes maestros los paso por alto, sí, sólo hago un esment rápido al principio para luego centrarme en algo más contemporáneo como el muralismo y el streetart, que me tienen en estado nirvánico todavía y cuya significación social es enorme! (pido disculpas al maestro Giotto, Michelangelo & company, el mexamor me tiene ciega!🙂 Y -I know- míster, lo de las iglesias románicas, quizás faltó añadir ‘principal’ delante de ‘característica’ para afinar, la gran maestra Cristina nos lo recordó muy bien, aunque sin calamares! (mírate este articulito que lo de la pintura en los exteriores es debate divertido, porque entra el imaginario de las pelis de Hollywood! http://ves.cat/mbhb

      Lo que quise decir con todo esto (y confirmo que no me he sabido explicar) es ofrecer una pincelada suigèneris sobre la iconografía de la pintura mural a lo largo de la Historia para llegar al románico y al nuevo recurso tecnológico del mapping. No sé si se entendió, pero hablaba del uso y significado del arte mural y su necesidad obligatoria del espacio público para darle sentido, como contador de historias que adoctrinan, reivindican o interpretan para acabar con un ¿podría convertirse el mapping en la nueva pintura mural? Yo creo que sí! … Dos abrazos, a tí y al malo de Manel, qué puñeteos que sóis!!;p

      • Ok Carme, pero entenderás que si hablamos desde la gestión del patrimonio (y lo hacemos), la Interpretación es una cosa muy concreta. Por tanto, cambia Interpretación por Divulgación, puñetera.
        Y también corrige lo relacionado con la arquitectura románica. Leñe, ¡qué parece que en vez de un blog estés escribiendo sobre pergamino con un cálamo!
        Y sí se entiende el tema de la pintura mural. Por eso te comentaba precisamente la producción del Renacimiento y el Barroco.
        Todo lo escrito con cariño y sentido del humor.
        Salu2.

  5. Leído el post lo primero que se me ocurre decir es que somos afortunados porque un grupo de entusiastas hace que exista Cafès de Patrimoni y gracias a esta iniciativa podemos debatir sobre el patrimonio y, en el caso que nos ocupa, sobre la eficacia interpretativa de los nuevos recursos tecnológicos.

    Normalmente cuando se inicia con un elogio es porque se va a discrepar. Efectivamente, así es porque lo segundo que ha pasado por mi cabeza ha sido decir que no estoy de acuerdo contigo Carme en la asimilación que haces de la interpretación patrimonial con la didáctica patrimonial. La didáctica del patrimonio no es lo mismo que la interpretación del patrimonio (Tilden dixit, principio número 4: “The chief aim of interpretation is not instruction, but provocation”) y no debemos confundir ambos términos.

    Como instrumento didáctico el mapping de Taüll es muy limitado pero como instrumento de interpretación es sublime. Hacía años (desde la exposición del CCCB sobre James Joyce y Dublín) que no me sentía tan excitado, tan asombrado, tan seducido por una propuesta interpretativa como lo hice con el mapping de Taüll y creo que no debemos pedirle a ese mapping que sea “didáctico” entendiendo por didáctico un “relato ordenado y comprensible del proceso histórico, del significado simbólico y de la función social de los frescos de Taüll”.

    Al contrario de lo que dices: “si lo que de verdad se pretendía era ofrecer un instrumento tecnológico de interpretación patrimonial para el gran público, creo que no lo ha logrado del todo ya que es difícil que el espectador entienda el hilo narrativo de la historia que cambia constantemente de registro temporal sin una secuencia cronológica lógica” yo creo que el mapping de Taüll sí que es un instrumento de interpretación eficaz, no porque te permita aprobar un examen de historia del arte sino porque te genera una emoción estética que te acerca al sentimiento de los fieles medievales que vieron las pinturas por primera vez. Es la interpretación verdadera, la que apela a la inteligencia emocional y no la que intenta adoctrinarte con el discurso de la academia, de los creadores de significados, de los que te dicen lo que tienes que mirar, lo que tienes que entender, lo que tienes que saber.

    No cabe duda de que cuánto más bagaje cultural lleves contigo a ver el mapping de Taüll, más posibilidades tienes de salir satisfecho. Quizá el único “pero” que yo le pondría al mapping es que deberían añadir una advertencia inicial que dijera: “no esperes que este mapping te explique nada, siéntate y goza” para evitar las falsas expectativas “didácticas” que algunas personas experimentan.

    • carmemix

      Manel…. menudo zasca! me acabas de pegar!!😀 Sorry pero me he perdido cuando dices que confundo didáctica con interpretación, que yo sepa una cosa no está reñida con la otra. Además, a mi me habían explicado (como a otros cuando presentaron el proyecto) que el mapping serviría para hacer entender el proceso de ese conjunto pictórico, no que además fuera un producto de gran efectismo lícito para un excelente espectáculo como así fue, pero que para mí fue como ‘desacralizar’ el contexto espacial en el que nos encontrábamos y me aturdió.Creo que lo último que has dicho es lo principal:

      “no esperes que este mapping te explique nada, siéntate y goza”

      Gozé pero me dejó estupefacta, faltaba el cartel. Gozé en las pirámides de Gizeh de noche y me dejaron impresionada, aunque no me hubieran explicado nada sobre las dinastías faraónicas, disfruté de la monumentalidad del conjunto, todo porque sabía que iba a ver un espectáculo. Allí nadie me había dicho nada; bueno, sí, me lo dijeron y por eso me quedé tan despistada. Gracias por tu comment.

      • No era mi intención pegar zasca alguno si no debatir con fundamento tus argumentos. Seguiremos🙂.

      • carmemix

        Ho capito, Manel, por eso agradecí!;)
        Y, iep, dos aclaraciones: lo que se intuía en el proyecto no es lo que luego ha sido y para mí cronología y espectáculo no son incompatibles, hubiera emitido un mensaje secuencial (además de didáctico y/o histórico) más claro y el espectador hubiera salido con emoción, impacto y más conocimientos, eso hubiera sido a mi entender una excelente práctica de uso tecnológico en interpretación patrimonial, contenido y continente amalgamados… Y I know, interpretación en su sentido más amplio da para eso, a gestar diversas interpretaciones y a producir distintos significados!

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