SROI O EL RETORNO SOCIAL DE LA CULTURA

sroi-pstrack1
La semana pasada dentro de las jornadas profesionales de la Fira Mediterrània de Manresa se organizó una charla sobre el retorno social de la cultura desde el SROI, un método que permite valorar la inversión social de la cultura en la sociedad. La charla fue organizada por el Departament de Cultura de la Generalitat y fue Hugo Narrillos, director de H3S consultores Sociales y coordinador de la red internacional SROI Network International en el Estado español, quien presentó esta fórmula de medición.

El ponente explicó que en los últimos años existe, también debido a la situación de crisis, un creciente interés por medir el impacto que un proyecto genera en la sociedad. Parece que hay muchos métodos en circulación, y uno de ellos es el SROI (Social Return of Investment, retorno social de la inversión), un modelo que proporciona una ratio a partir de unos valores con los que se obtiene un valor cuantitativo de los beneficios sociales generados por la actividad en relación a la inversión que se ha necesitado para llevarla a cabo. Acompañó su introducción con palabras que justificaron su formación económica, su amaterismo por la música y su opinión sobre el bien que cree que la cultura puede proporcionar en la transformación social que es, lo que en el fondo, desea para sus hijos, una sociedad mejor en términos sociales.

Este método permite su aplicación en cualquier ámbito de actuación, pero está especialmente indicado para que las empresas puedan utilizarlo en el momento de valorar un proyecto, saber si tiene un retorno social y darle un valor económico y empresarial (en términos de RSC), una manera atractiva de invertir – o atraer inversión (en el caso de las administraciones) – y contribuir a ese beneficio social.

Principios del SROI. El concepto tradicional del valor se basa en el valor económico-financiero en detrimento de las inversiones y rendimientos sociales, por lo que las empresas son fundamentales para el objetivo final de este método que es obtener beneficio social y satisfacción empresarial.  También la involucración de los grupos de interés, o lo que es lo mismo, los distintos agentes involucrados en un proyecto, es fundamental en el método SROI ya que son el principal elemento para comprender lo que cambia, valorar lo que les importa como parte social integrante del proyecto, para que incluir lo esencial, ser transparentes y verificar el resultado para visualizar el cambio tenga éxito.

Las fases del SROI. Primero de todo es necesario marcarse un objetivo real: un ejemplo, mejorar la situación económica de un colectivo, dar menús económicos en el comedor de una escuela o abrir un espacio cultural en tu localidad.

2. Identificar a los grupos de interés (Gis). En el caso que nos expuso, una administración valora abrir un museo de un pintor local; los grupos de interés representados son el municipio, los nuevos empleados, los vecinos y los visitantes.

3. ¿Cómo se involucran los Gis en el proyecto y cómo se modifican sus condiciones de vida? Son los recursos aportados al proyecto por cada Gis. Aquí se suelen utilizar métodos de sociología, como encuestas por método de saturación u otros para dar un valor a lo difícilmente valuable.

quadre1

La fórmula. Es la ratio resultante de dividir los beneficios sociales por la inversión:

quadre2

Es decir, se ha dado un valor económico a ese beneficio social y se ha dividido por la inversión que el municipio ha realizado para abrir el museo. El resultado es 1,4 que indica que por cada euro invertido, se han conseguido 1,4 euros de valor social.

Y para finalizar y completar el mapa de impactos después de los insumos y los resultados, sería necesario evaluar esos cambios en los sistemas sociales, como el desplazamiento (movimiento y no cambio real), el peso muerto (¿hubieran habido cambios sin nuestra actividad?), atribución o decrementos, conceptos financieros que son los impactos, y si el resultado no fuera muy favorable, sería necesario modificar el objetivo.

El análisis SROI presupone utilizar SUPUESTOS por lo que se podría decir que se tiende hacia una cierta subjetividad (se pueden utilizar distintos valores e involucrar a más grupos de interés, por lo que de un mismo proyecto podrían salir distintos resultados), pero para las empresas/administraciones este método podría ser un sistema básico de seguimiento del impacto social. El SROI Network proporciona asesoramiento, base de datos y software.

El método SROI es el único que existe hasta ahora que emplea valores cualitativos y cuantitativos, parece que sólo habían cualitativos por lo que es innovador en este sentido, y se utiliza mucho en Irlanda y Reino Unido, donde desde el 2012 se aplica la ley del valor social. En la web Trasi Foundation se puede encontrar una extensa base de datos sobre los distintos métodos de medición que existen.

Algunas conclusiones.
– Intuyo que el ponente, al principio de su intervención, recurrió a una especie de introducción personal para generar empatía con el público que estábamos en la sala, puede que debido a que un método que se basa en el valor económico de lo social produce ciertas reticencias, por lo que entrar de ese modo fue una manera inteligente de llegar suave. Y es que sí, suena extraño que tengamos que justificar económicamente una cuestión como el bienestar social, pero parece que así son las reglas de este final de capitalismo que nos ha tocado vivir, que si no involucras a las empresas y a los grandes grupos con técnicas que tengan algo que ver con el beneficio (y no hablo sólo del directamente económico), sinó del beneficio en cuanto a imagen de empresa (que también es económico, por supuesto), pues parece que no les llegas. Y es muy triste pero es así, porque el capital, no nos engañemos, no hará nada por altruismo, ese beneficio social es money pero en especias, así que, o nos dejamos de escrúpulos y aceptamos lo que hay o buscamos otras maneras para cambiar el sistema (se podría valorar si empezar por aquí)… Y no nos dejemos embaucar cuando algún grupo económico se interese en cooperar con la cultura, o con la educación, siempre habrá algo detrás llamado prestigio, fama o responsabilidad social corporativa, pero siempre siempre representará más ventas y más beneficio económico.

Me vienen a la cabeza dos hechos recientes, uno el Culthunting un acto que se realizó en Barcelona hace poco, un principio interesante de cooperación entre cultura y empresa, aunque me parece que, por desgracia, contribuye a alimentar esa primera conclusión que he intentado explicar, el beneficio unidireccional resultado de este sistema económico (que si te gustan sus reglas, pues fantástico). Y el otro, un post que Jacqueline Glarner realizó para el proyecto Cafès de Patrimoni en el que hablaba sobre el concepto de clúster en el entorno cultural, que viene a ser algo parecido a la involucración de todos los grupos de interés en el SROI, trabajar juntos para obtener un beneficio cultural, es decir social, aunque para mí, a pesar de que se llegue a obtener ese beneficio cultural, estoy segura que será muy a costa de perder en RS cultural, es decir perdiendo ética.

– La ética empresarial, o la RSE (o RSC responsabilidad social corporativa). Se habla poco de este tema en el sector cultural, de rasquis, y no es de recibo. Defiendo que la RSC tendría que ser el principio fundamental de cualquier proyecto cultural. Y no, no soy una ilusa: no puede ser que para llegar a un fin no importen los medios, no puede ser que para llenar un teatro o un museo no importe que LaCaixa, o CatalunyaCaixa o quien sea nos patrocine cuando muchas de sus inversiones proceden de grandes empresas que están directamente relacionadas con la fabricación o la venta de armas, o con la exportación de materias primas que provocan guerras eternas, o con territorios que no respetan los derechos humanos o con proyectos para nada sostenibles con el medio ambiente. ¿Es eso cultura -llenar de supuestos valores sociales por aquí- para vaciar por allá?

La economia del Bien Común de Christian Felber comprendió esa evidencia hace ya algunos años, y ese movimiento que ya se ha hecho internacional, aboga por un sistema de mercado nuevo, por el sentido de responsabilidad social en las empresas o concurrencia por contribución al bien común, un sentido necesario para mejorar la sociedad en la que viven también esas empresas, un principio basado en el bien para tí, bien para todos. Pues eso es lo que también deberíamos aplicar en los proyectos culturales como principio fundamental.

Y para terminar, algo que tendría que ser de sentido común como es la supervivencia y el bienestar de la sociedad, temo que ya se esté transformando en un producto económico más. Y eso es lo que me asusta del SROI, que siendo un instrumento potencialmente interesante para atraer a esa masa empresarial, ya se haya convertido en un mecanismo más para dar de comer a ese monstruo voraz que es el sistema del capital…. Aunque quién sabe, puede que con tanta galletita y siguiendo el método de la gota malaya, al final, el monstruo, se acabe convirtiendo en un divertido monstruo de las galletas!

 
nota: aquí encontraréis un video sobre la aplicación del SROI en servicios sociales del Ajuntament de Barcelona, dicen que son la administración pionera en el Estado que empieza a aplicar esta metodología en sus proyectos (en CAT).

  1. Pingback: LA RSC, MATERIAL ALTAMENTE INFLAMABLE | CARMΣMIX l'estraperlista

  2. Pingback: Sant Pau, primers apunts | CARMΣMIX l'estraperlista

  3. Pingback: TercerSector.net » Arxiu » És hora de fer visible quin valor aportem a la societat

  4. Carme, ¡¡¡ eres más lista que el hambre !!! Un artículo estupendo. Gracias por escribirlo y compartir tu experiencia. Estoy deacuerdo en casi todo. Me surgen sin embargo algunas dudas sobre cuáles son las motivaciones de los donantes, en lo que se refiere a donantes individuales. Comparto contigo un artículo sobre el tema que te puede aportar otra visión:
    http://www.compromisoempresarial.com/opinion-rsc-ong-management/editorial-rsc-ong-management/2013/02/en-que-piensan-los-mecenas/

    • carmemix

      Jajajaja, de lista menos de lo que debería, que así me va!😉
      Gracias por el articulo, muy interesante (me has hecho recordar un reportaje que vi de los Gates con la vacuna de la malaria)… Y ojalá tuvieras razón con las motivaciones de los donantes, ojalá hubiera más Buffet, Bloomberg o Gates en el mundo, la sociedad sería lo que no es ahora!

  5. Pingback: PEQUEÑOS APUNTES SOBRE GRANDES CUESTIONES : ‘ ONLY ‘ COMUNICACIÓN? | CARMΣMIX l'estraperlista

  6. Pingback: PETITS APUNTS SOBRE GRANS QÜESTIONS: ‘ONLY’ COMUNICACIÓ? (PART 2) | CARMΣMIX l'estraperlista

  7. Pingback: PETITS APUNTS SOBRE GRANS QÜESTIONS: ‘ONLY’ COMUNICACIÓ? (PART 2) | CARMΣMIX l'estraperlista

  8. carmemix

    (opinión trasladada desde LinkedIn, de Pepe Alonso Giral)
    “Son muy interesantes las cuestiones que plantea la autora. Principalmente, disponer de mediciones tangibles del retorno social de la inversión cultural es una herramienta valiosa para que la gestión cultural no sólo se dignifique sino que demuestre materialmente sus beneficios sociales y económicos. Además, estas mediciones mejoran la posición de la cultura en su diálogo/confrontación con la empresa. El “blanqueo” de la actividad empresarial basado en el mecenazgo no es algo de ahora pero disponer de herramientas para el fortalecimiento cuantificable del papel social y económico de la cultura en la economía de mercado es ahora más importante que nunca y refuerza la necesidad de su presencia.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: