MINIAPUNTES SOBRE TRANSPARENCIAS Y OPACIDADES 2.0 EN EL SECTOR CULTURAL PÚBLICO

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Esta mañana estaba centrada en otro tema cuando se me fueron los ojos hacia twitter, inevitable, y volví a leer otra vez algo sobre una cuestión que hablé hace algunas semanas con Pilar Gonzalo (aquí un minispotify que relata ese momento, con pequeñas complicidades y rápidas conclusiones), y que justo al día siguiente consulté con mis compañeros de trabajo ya que me vinieron muchas dudas. Así que con ‘deberes’ pendientes y ganas de aportar mi granito de arena, aquí dejo estos pequeños apuntes, así también si les apetece a los compañeros de #cultura18 del próximo día, tienen un poco más de ‘salsa’ de la que hablar: sobre transparencia 2.0 en la administración pública y en el sector cultural:

La administración pública es el ente público por excelencia de la organización de nuestra sociedad, la armadura de una sociedad a la que debería proteger y tutelar, así como rendir cuentas de todas las gestiones que realiza para el beneficio de todos sus ciudadanos ya, que en un principio y bajo las directrices de un sistema democrático, son sus propios ciudadanos quienes eligen a quienes les representan en unas instituciones públicas que al  mismo tiempo construyen toda la estructura de la administración pública. Si seguimos este principio básico, es de recibo pensar que cualquier ciudadano puede querer estar al día de todas las gestiones y decisiones que se toman en su nombre, es decir, que la administración pública estaría obligada a ser transparente y facilitar la información que requiriera el ciudadano. Esa es la teoría. Sumemos a esa teoría que dichas prácticas se llevan a cabo por canales de publicación obligatoria como boletines oficiales del Estado, boletines autonómicos como el DOGC, boletines de provincia, actas de plenarios, etc… Sumémosle también la actual coyuntura de crisis económica, el descrédito de algunos organismos (ex: Senado, Diputaciones, Consells comarcals…), las políticas de recortes, los casos de corrupción y obtendremos como resultado una crisis de credibilidad de las instituciones.

Desde el 2003 la Unión Europea promueve políticas de uso y reutilización de la información de carácter público cuyo objetivo es facilitar al máximo al ciudadano el acceso a los datos públicos y ganar en transparencia, por lo que las últimas tecnologías e internet eran el canal más propicio para ese fin: nació el open data de los gobiernos. Desde entonces bastantes organismos públicos de aquí se han ido poniendo las pilas a diferentes velocidades: el Gobierno Vasco con su gobierno abierto fue el pionero dentro del Estado español, luego le siguió la Generalitat de Catalunya  y la lista se va ampliando. Se ha empezado, pero todavía queda mucho por hacer, desde colgar las actas de plenos municipales hasta los números de grandes empresas públicas, pero esta actuación ya se ha convertido en ese paso inevitable y obligatorio de cualquier institución pública para ganarse la confianza social.

Y ahora hablemos de Cultura.
Pues sí, todavía queda mucho por hacer, y muchísimo por no decir casi todo en el sector cultural. Si dejamos de lado todo lo relacionado con contenidos puramente culturales con los cuales se está trabajando desde hace mucho desde el mundo open data para fomentar el conocimiento libre (léase Wikipedia, laboratorios… o otros más tutelados por la propia UE como Europeana – de la que ya hablé en un antiguo post), casi nada se ha tratado y puesto al fácil alcance del ciudadano como es todo lo relacionado con la gestión dentro del mismo sector, es decir, desde la publicación on line de procesos y valoraciones sobre concesiones de subvenciones, presupuestos detallados, planes estratégicos, planes de usos, rendición de cuentas, promociones laborales, precios públicos y ese largo etcétera que ayudan a conocer mejor las entrañas de cualquier institución cultural y que permitirían en muchos casos entender el por qué de muchas decisiones o la aplicación de determinadas medidas, o su mala gestión.

Aquí encontré un capítulo del imprescindible libro ‘Decálogo’ que publicó el colectivo 10penkult , una iniciativa dirigida por Tabakalera en Donosti el año pasado, que habla sobre la transparencia institucional y la transparencia en las instituciones culturales, así como ceder el uso a terceros de esos datos. Y rebuscando entre artículos también encontré éste de El Cultural sobre la futura ley de transparencia y los museos que rinden cuentas.

Así que, como bien podéis suponer, con tanta poca experiencia ejecutada existen pocos ejemplos de buenas prácticas en transparencia en red sobre gestión cultural. Aquí os dejo algunas:

1. Artium es uno de los pocos ejemplos en transparencia que existen como bien dijo Pilar. Aquí os paso un interesante estudio que ellos colgaron de la Fundación Compromiso y transparencia sobre la transparencia en la web de los museos españoles de 2010.
2. Una del Ajuntament de Sant Cugat de Barcelona en la publicación de los presupuestos consolidados por partidas, también del Dep. de Cultura
3. Una del ICUB o Institut de Cultura del Ajuntament de Barcelona en la publicación de los precios públicos sobre las actividades y servicios de todos los equipamientos culturales de la ciudad de Barcelona.

Y para acabar una última reflexión que desde aquí os lanzo: a parte de la obligariedad y condición sinequanon de aplicar la transparencia en la administración pública, también creo indispensable aplicar los mismos criterios a cualquier institución que recibe dinero público, así como aconsejar a las instituciones de carácter privado que, aunque no sean de gestión pública, se deberían a sus públicos, mecenas y sociedad en general, lo que yo llamaría una parte importante de la RSC o responsabilidad social empresarial, aplicable, evidentemente a cualquier otro sector que sienta ese deber ético hacia la sociedad de la que es también parte integrante… Pero sobre eso ya tengo otro post medio preparado!

Espero que bien pronto se pueda ir alargando esta lista, una necesidad para nuestros ciudadanos y una obligación para nuestras instituciones culturales.
Si conoces de más, adelante, coméntalas y las añado…. Gracias por la reflexión, Pilar, y salud, cultura y transparencia para tod@s!

PS: APORTACIONES A POSTERIORI
4. El Dircom del Mercat de les Flors de Barcelona @PepeZapata aporta esta información:
“hay más transparencia en la rendición de cuentas de lo q parece, pero menos de lo q debería”, y envía un ejemplo de transparencia de su  institución.
Gràcies, Pepe!

5. Otro agradable descubrimiento gracias a @toneta , esta vez sobre medios audiovisuales, otro sector importante en el ámbito de la Cultura, TV3 y Catalunya Ràdio són teves, la Plataforma en defensa del servei públic de ràdio i televisió de Catalunya, un espacio de opinión de los propios profesionales de la casa, otro gran ejemplo por la transparencia en la gestión y realización de contenidos de interés público, también en lo que a aadministración pública se refiere.

  1. Carmen, estupendo artículo, como siempre. En realidad el tema en el que yo centraba mi pregunta es en transparencia y rendición de cuentas en organizaciones culturales, pero al parecer @cultura18 lo ha ampliado a la administración pública. Afortunadamente, la administración pública sí muestra muchos ejemplos de buenísimas prácticas, como tú bien detallas. Las administraciones vascas y catalanas, a las que añadiría Extremadura y Andalucía en algunos aspectos; son verdaderamente ejemplares. Añado a tus ejemplos, los que describí en un par de artículos sobre el tema del open-gov, la innovación y el conocimiento compartido en la administración pública: “Funcionarios blogeando, tuiteando y funcionando” (http://pilargonzalo.wordpress.com/2012/10/05/funcionarios-blogeando-tuiteando-y-funcionando/) y “Activismo 2.0 y empoderamiento ciudadano en red (II)” (http://pilargonzalo.wordpress.com/2011/12/25/activismo-2-0-y-empoderamiento-ciudadano-en-red-ii/)

    Otra cuestión es el estado del sector cultural (ya sea público o privado) que es donde en esta ocasión yo centraba mi interés. En cualquier caso, desearía añadir un par de ideas al debate. Por una parte, no considero que la naturaleza pública o privada de las organizaciones culturales sea relevante a la hora de exigir que rindan cuentas, pues no es eso sino la condición de interés público de los productos culturales lo que las obliga a ello. De hecho, uno de los mejores ejemplos de transparencia en museos es la Fundación Gala-Dalí, de naturaleza privada. La transparencia y la rendición de cuentas generan confianza entre los grupos de interés y son la prueba fehaciente de que la cultura es considerada un bien común, por eso la supervisión ha de ser pública.

    Por otra parte, añadiría al debate considero que el open-data y el open-gov son pasos previos imprescindibles, pero no son necesariamente lo mismo que “transparencia y rendición de cuentas” para lo cual se requiere un tratamiento de esos datos presentado con la intención de ser supervisado con facilidad por la ciudadanía.

    Desconocía el ejemplo del Mercat, y es realmente bueno, así que lo incoroporaré feliz a mi pequeño pero potente catálogo de buenas prácticas. Por cierto, una pequeña puntualización: Artium no es el autor del informe de 2010 sobre transparencia en las webs de los museos españoles, sino la Fundación Compromiso y Transparencia: http://www.compromisoytransparencia.com/

    • carmemix

      Muchas gracias Pilar por tu aportación!
      Evidentemente son sólo unos pequeños apuntes, el tema es amplísimo!
      Cierto, este post lo he dirigido más hacia la administración pública que es el ámbito en el que trabajo y ‘me toca’, afecta y preocupa el tema directamente. ¿Asignaturas pendientes? Muchas! Pasos previos de opengov evidente para crear la base, gestión y criterios de contenidos en red también y condivisión de datos a terceros fundamental para la plena participación… Uff, cuánto trabajo pendiente, qué gran reto! 😉

      ps. realizada corrección

    • carmemix

      POr cierto, ‘me picaste’ la curiosidad y me llenaste de dudas, por eso al escribir un texto que estaba haciendo de RSC me iluminé y respondí confeccionando otro post… Espero no haber ofendido a nadie, era sólo una pequeña aportación a un tema que me toca mucho! Salut!😉

      • ¿Lo dices por lo de la confusión en la elaboración del informe? Estoy segura de que no🙂 Yo sólo lo decía por poner en valor el trabajo de los autores del estudio, de la misma forma que hay que poner en valor el de las instituciones culturales que, como el Artium, sí hacen algo por rendir cuentas como es debido a la sociedad. Muchas gracias por tu artículo, de veras. Tú también me has dado a conocer alguna iniciativa que no conocía. Hacen falta muchos más hablando sobre este tema, a ver si las organizaciones se animan a cambiar de actitud.

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